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No hay obstáculos para la meditación. Ese mismo pensamiento és un obstáculo.
Ramana Maharshi

 

 

 

 

 

Apágame los ojos; puedo verte;
ciérrame los oídos; puedo oírte;
y aun sin pies puedo andar en busca tuya,
sin boca, puedo conjurarte.
Ampútame los brazos y te agarro,
como con una mano, con el corazón mío;
detén mi corazón y latirá el cerebro;
y si arrojas el fuego en mi cerebro,
te llevaré sobre mi sangre.
Rilke

 

 

 

 

Nada te arroja al abismo infernal tanto como esa palabra detestable: mío y tuyo.
Angelo Silesio

 

 

 

 

 

~Los cinco obstáculos para la calma y la visión clara


Los 5 obstáculos son estados mentales que a menudo aparecen antes de un momento de claridad. Es bueno para nosotr@s aprender a reconocer y trabajar con ellos de manera habilidosa.

Deseo:

- Reconocido como “querer” o “esperar” en tu mente. Es un sentimiento de que “algo está perdiéndose”.

- Nota que el deseo disipa el sentido de que lo que nosotros estamos experimentando y nos lleva a pensar que este momento no es suficientemente bueno o que algo más debe ocurrir.

- Estate atent@ al sentimiento de contracción en el cuerpo y la mente cuando tu estás bajo la presión de esa fuerza. Percibe cualquier sensación de “prisa” para hacer la siguiente cosa.

- También nota la sensación de alivio cuando no hay un “desear”.

Antipatía o aversión:

Ejemplos de aversión son: rabia, juicio, irritación o aburrimiento.

- Comprende que todas las diferentes clases de aversión son simples respuestas a una sensación desagradable.

- No te juzgues por tener algún tipo de aversión; esto solo añade más antipatía a la que ya existe.

- Investiga la antipatía. Ábrete a ella. Salúdala con amor compasivo, el cual es su opuesto.

- Mira lo que hay debajo de ella. A menudo un sentimiento de herir o de justa indignación está debajo de la rabia. Cuando estos sentimientos ocultos son reconocidos, la rabia a menudo desaparece por sí misma.


Pereza y somnolencia:


Primeramente, en nuestra cultura moderna, la mayoría de nosotr@s nos hemos acostumbrado a recibir un montón de estímulos externos, así cuando nos sentamos a meditar, nuestro cuerpo y mente entiende que debe ser el momento para dormir. Simplemente lleva un tiempo el romper ese hábito.
En segundo lugar, much@s de nosotr@s trabajamos muy duro, por lo que hemos acumulado mucho cansancio. Es mejor descansar y entonces comenzar con las meditaciones formales con más ligereza.
En tercer lugar, la clase de dormir que viene como una anulación de claridad y visión es difícil pero muy provechoso sobrepasarla.
Necesitamos despertar energía. Abre tus ojos. Ponte de pie. Toma inspiraciones más profundas. Haz más meditación caminando. ¡Investiga! ¿Qué me hace sentir adormecid@ ahora? ¿Puedes aprender a estar presente con ello, simplemente como si fuese una sensación del cuerpo? Pon cuidadosa atención y usa precisas notas mentales. No dejes que la somnolencia te aparte de estar alerta y despiert@. Salúdala con energía y mira qué pasa con ella, mira si subsiste.


Inquietud (remordimiento, agitación, preocupación):


Esto es lo opuesto a la somnolencia. Es demasiada energía. Nos sentimos como si no pudiésemos contenernos, como si fuéramos a salir de nuestra piel. ¿Podemos encontrar una forma de mantener esta energía?

- Haz un compromiso de sentarte tan quiet@ como puedas por un período de tiempo corto y ve que ocurre con la inquietud. ¿Aumenta o disminuye? ¿Podemos aprender cómo librarnos de ella como si fuese un torbellino pasando a través?

- Conecta tu atención a la respiración y mantenla tanto como puedas, por períodos de tiempo de cada vez decididos.

- Si esas técnicas no parecen servirte, puedes probar lo contrario: expande tu atención hacia afuera.

- Escucha los sonidos. Camina fuera. Mira si puedes hacer tu mente tan grande como el cielo y deja la inquietud moverse a través.


Duda:


Este es a menudo el obstáculo más difícil. Tenemos que reconocerlo cuanto antes o puede parar nuestra práctica. Podemos dudar de las enseñanzas, de l@s profesoras/es, de nosotr@s mism@s.

- Percibe como nos lleva hacia atrás y no deja que nos envolvamos. Mírala como otro pensamiento pasando por la mente.

- El “antídoto” a la duda es mantener la atención en una simple y directa experiencia como la respiración, el cuerpo, el escuchar un sonido. En esa experiencia, la duda es eliminada.

En resumen, con todos los obstáculos, reconocimiento es el primer peldaño. Entonces viene la aceptación, el interés, y la no-identificación.

Los obstáculos no son nuestra verdadera naturaleza. Ellos vienen y van. Si podemos sostenernos en ellos, entonces ellos serán transformados en puertas hacia la liberación, y nosotr@s seremos capaces de entender la siguiente visión: “No hay obstáculos para la meditación. Ese mismo pensamiento es un obstáculo”.
                                                                        Ramana Maharshi

   
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