~Los
cinco obstáculos para la calma y la visión clara
Los
5 obstáculos son estados mentales que a menudo aparecen antes
de un momento de claridad. Es bueno para nosotr@s aprender a reconocer
y trabajar con ellos de manera habilidosa.
Deseo:
- Reconocido como “querer” o “esperar”
en tu mente. Es un sentimiento de que “algo está perdiéndose”.
- Nota que el deseo disipa el sentido de que lo que nosotros estamos
experimentando y nos lleva a pensar que este momento no es suficientemente
bueno o que algo más debe ocurrir.
- Estate atent@ al sentimiento de contracción en el cuerpo
y la mente cuando tu estás bajo la presión de esa
fuerza. Percibe cualquier sensación de “prisa”
para hacer la siguiente cosa.
- También nota la sensación de alivio cuando no hay
un “desear”.
Antipatía
o aversión:
Ejemplos de aversión son: rabia, juicio, irritación
o aburrimiento.
- Comprende que todas las diferentes clases de aversión son
simples respuestas a una sensación desagradable.
- No te juzgues por tener algún tipo de aversión;
esto solo añade más antipatía a la que ya existe.
- Investiga la antipatía. Ábrete a ella. Salúdala
con amor compasivo, el cual es su opuesto.
- Mira lo que hay debajo de ella. A menudo un sentimiento de herir
o de justa indignación está debajo de la rabia. Cuando
estos sentimientos ocultos son reconocidos, la rabia a menudo desaparece
por sí misma.
Pereza y somnolencia:
Primeramente, en nuestra cultura moderna, la mayoría de nosotr@s
nos hemos acostumbrado a recibir un montón de estímulos
externos, así cuando nos sentamos a meditar, nuestro cuerpo
y mente entiende que debe ser el momento para dormir. Simplemente
lleva un tiempo el romper ese hábito.
En segundo lugar, much@s de nosotr@s trabajamos muy duro, por lo
que hemos acumulado mucho cansancio. Es mejor descansar y entonces
comenzar con las meditaciones formales con más ligereza.
En tercer lugar, la clase de dormir que viene como una anulación
de claridad y visión es difícil pero muy provechoso
sobrepasarla.
Necesitamos despertar energía. Abre tus ojos. Ponte de pie.
Toma inspiraciones más profundas. Haz más meditación
caminando. ¡Investiga! ¿Qué me hace sentir adormecid@
ahora? ¿Puedes aprender a estar presente con ello, simplemente
como si fuese una sensación del cuerpo? Pon cuidadosa atención
y usa precisas notas mentales. No dejes que la somnolencia te aparte
de estar alerta y despiert@. Salúdala con energía
y mira qué pasa con ella, mira si subsiste.
Inquietud (remordimiento, agitación, preocupación):
Esto es lo opuesto a la somnolencia. Es demasiada energía.
Nos sentimos como si no pudiésemos contenernos, como si fuéramos
a salir de nuestra piel. ¿Podemos encontrar una forma de
mantener esta energía?
- Haz un compromiso de sentarte tan quiet@ como puedas por un período
de tiempo corto y ve que ocurre con la inquietud. ¿Aumenta
o disminuye? ¿Podemos aprender cómo librarnos de ella
como si fuese un torbellino pasando a través?
- Conecta tu atención a la respiración y mantenla
tanto como puedas, por períodos de tiempo de cada vez decididos.
- Si esas técnicas no parecen servirte, puedes probar lo
contrario: expande tu atención hacia afuera.
- Escucha los sonidos. Camina fuera. Mira si puedes hacer tu mente
tan grande como el cielo y deja la inquietud moverse a través.
Duda:
Este es a menudo el obstáculo más difícil.
Tenemos que reconocerlo cuanto antes o puede parar nuestra práctica.
Podemos dudar de las enseñanzas, de l@s profesoras/es, de
nosotr@s mism@s.
- Percibe como nos lleva hacia atrás y no deja que nos envolvamos.
Mírala como otro pensamiento pasando por la mente.
- El “antídoto” a la duda es mantener la atención
en una simple y directa experiencia como la respiración,
el cuerpo, el escuchar un sonido. En esa experiencia, la duda es
eliminada.
En
resumen, con todos los obstáculos, reconocimiento es el primer
peldaño. Entonces viene la aceptación, el interés,
y la no-identificación.
Los
obstáculos no son nuestra verdadera naturaleza. Ellos vienen
y van. Si podemos sostenernos en ellos, entonces ellos serán
transformados en puertas hacia la liberación, y nosotr@s
seremos capaces de entender la siguiente visión: “No
hay obstáculos para la meditación. Ese mismo pensamiento
es un obstáculo”.
Ramana Maharshi
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