~Posturas
para la meditación
Parece que el sabio Patanjali dijo: Una buena posición
para la meditación es aquella en la que puedes estar felizmente
quiet@ y relajad@. Experimenta con diferentes posiciones, especialmente
si sientes dolor durante la mayor parte de la meditación,
o si el dolor persiste después de moverte. No es necesario
sentarte en la misma posición durante todas las meditaciones.
También es posible apoyarte en la pared, sentarte en una
silla, estar de pie o estirarte en la sala de meditación.
Aceptando el estado presente del cuerpo y de la mente, la quietud
y la relajación pueden aparecer y crecer.
Instrucciones
generales para la meditación sentad@
- Las manos descansan cómodamente en la falda o las rodillas.
- El tórax está abierto con los hombros relajados
y ligeramente hacia atrás.
- La barbilla un poco metida hacia dentro, ayudando así
al cuello a estar más recto de lo normal.
- Siéntate en la punta del cojín o de la silla,
dejando así que las caderas vayan un poco hacia delante
para dar más apertura a la zona del abdomen y permitir
a la columna estar recta.
- Asegúrate de que el borde del cojín o de la silla
no está cortándote la circulación de las
piernas.
- Experimenta con la altura del cojín. Alguna gente necesita
sentarse directamente en el suelo pero la mayoría necesita
uno o dos cojines.
- Da soporte a las rodillas con uno o dos cojines si estas no
descansan firmemente en el suelo.
Sentándote
en una silla
Con las caderas ligeramente hacia delante y los pies descansando
firmemente en el suelo, siéntate si es posible, sin apoyarte
en el respaldo de la silla. Levantando un poco las dos patas de
detrás de la silla poniendo algo debajo de ellas, puede
ayudarte a mantener las caderas ligeramente hacia delante y a
que el borde de la silla no te corte la circulación de
las piernas.
Sentándote
en el suelo
Estilo Japonés:
Arrodíllate apoyando el trasero en el cojín o el
banquito. Asegúrate de que no pones demasiado peso en las
rodillas. Puedes evitar un sobre-estiramiento de las rodillas
poniendo alguna tela enrollada en la parte interior/posterior
las rodillas.
Estilo de Thailanda o de Sri Lanka:
Siéntate en el cojín o el suelo. Dobla una pierna
cruzándola delante de tu cuerpo, con la rodilla apuntando
hacia un lado. Dobla la otra pierna a tu lado, de esta manera
la rodilla apuntará hacia delante y el pie apuntará
hacia detrás.
Al igual que en las otras posiciones con las piernas cruzadas,
alterna las dos piernas cambiando de sentada en sentada: si la
pierna izquierda está delante en una sentada, entonces
pon la pierna derecha delante en la próxima sentada.
Estilo de Birmania:
Siéntate con las dos piernas dobladas, una delante de otra
y las rodillas apuntando hacia los lados a la vez que los lados
exteriores de las piernas descansan en el suelo.
Alterna la pierna de delante si te es posible.
Estilo del Lotus:
Siéntate de la misma manera que en la posición de
Birmania pero con las dos piernas y los pies cruzados uno encima
del otro.
¡Recuerda!
No hay una postura mejor que la otra. Simplemente escucha tu cuerpo
y experimenta con las diferentes posiciones, aquella con la que
te sientas mejor y sea más estable para ti, esta será
tu postura, la mejor para ti.
Estirándote
Puedes simplemente estirarte en el suelo; pero te puede ser ayuda
poner debajo de tu cuerpo algo un poco blando o que te aisle del
frío del suelo. También puedes poner un cojín
alagado debajo de las rodillas o incluso dos cojines cogiendo
así también
los pies y dejándolos reposar ligeramente hacia arriba.
Un trozo de tela o una toalla pude hacerte de cojín, ya
que es aconsejable no usar ningún cojín alto pero
a la vez es importante que el contacto de la cabeza con el suelo
sea suave.
Las manos pueden reposar a los lados del cuerpo, tocando el suelo,
o descansando encima del cuerpo si lo prefieres, por ejemplo en
el abdomen o en el pecho según sientas.
Estiramentos
Estos estiramentos, hechos de una forma regular durante algunos
meses, pueden ayudarnos a sentarnos mas comodamente por un período
de tiempo más largo. La cosa més importante que
hay que tener en mente mientras nos estiramos, es que el cuerpo
de cada persona es único. El reto es estar en contacto
con tu propio cuerpo, y asegurarte de que no lo fuerzas.
Caderas:
-Estirate con la espalda en el suelo; levanta tu pierna derecha
apuntando con los dedos de los pies hacia el cielo; dobla tu rodilla
izquierda hacia la izquierda; pon tu pie izquierdo en tu pierna
derecha (si lo deseas, puedes doblar tu pierna derecha); lleva
tus manos detrás de tu pierna derecha. Acerca tu pierna
derecha a tu abdomen ayudándote con las manos; mantén
la postura por un rato. Haz lo mismo con el lado contrario.
-Abrazando
al bebé: sentándote con tu pierna derecha estirada
delante de ti; dobla la rodilla izquierda con ésta apuntando
hacia el lado izquierdo. Pon tu pie izquierdo en la parte interior
de tu codo o mano derecha, y tu rodilla izquierda en la parte
de dentro
de tu codo izquierdo. Para más estiramiento, lleva la pierna
más arriba y más cerca del cuerpo. Haz lo mismo
con el lado contrario.
-Gaumukhasana:
Siéntate con la ayuda de una manta. Cruza la pierna derecha
delante de ti, con la rodilla apuntando hacia delante, y el pie
derecho cerca de ti pero no debajo. Cruza la pierna izquierda
sobre la derecha, de tal forma que la rodilla izquierda estará
sobre la derecha y el pie izquierdo cerca de tu glutis derecho.
Para abrir el tórax a la vez: dobla el brazo izquierdo
en tu espalda con el codo hacia abajo. Dobla el brazo
derecho por detrás de la cabeza con el codo hacia arriba.
Cógete la manos si puedes. Si no puedes, estira un trozo
de tela entre tus manos. Entonces doblate hacia delante con el
culo siempre tocando el suelo. Haz el lado contrario y mantén
como mínimo 2 o 3 minutos.
-La
caja: Sentándote en los huesos del culo, cruza tu pierna
derecha delante de ti con la rodilla apuntando en diagonal hacia
delante/derecha. Cruza la pierna izquierda sobre de la derecha.
El lado izquierdo de la parte de fuera del pie izquierdo descansa
en la parte de dentro de la rodilla derecha. La rodilla izquierda
descansa en el arco del pie derecho. Haz lo mismo con el lado
contrario.
-La
paloma: Estira la pierna izquierda haca detrás; dobla la
pierna derecha hacia delante intentando dibujar un ángulo
de 90º con la rodilla. Para más estiramiento dobla
tu cuerpo hacia delante. Haz lo mismo con el lado contrario.
Caderas
y piernas
-Siéntate con las dos piernas delante.
a)
Ayudándote con la inspiración, lleva la punta de
los dedos de los pies hacia ti; con la expiración llévalos
lejos de ti. Haz lo mismo con todo el pie. Después, manteniéndote
en contacto con la respiración, haz círculos con
tus tobillos; primero los dos juntos en cada dirección,
después en direcciones opuestas. Juntándo las manos
detrás de una rodilla, dobla la rodilla, con la inspiración
lleva tu pierna hacia tu cuerpo y con la expiración estira
la pìerna y los dedos del pie. Haz lo mismo con el lado
contrario.
b)
Cruza el pie izquierdo sobre tu pierna derecha, tan cerca de tu
cuerpo como puedas comodamente estar. soportando con tu mano el
pie y pierna izquierda, llevalos hacia el pecho con la inspiración
y hacia abajo con la expiración. Haz lo mismo con el lado
contrario.
c)
Empezando con la misma posición que en el ejecicio (b),
haz círculos con la rodilla en las dos direcciones con
la respiración. Haz el lado contrario.
(estos ejercicios son de la escuela de yoga de Bihar)
Parte de atrás de la piernas
-Estírate en tu espalda con el coccyx en el suelo y el
sacro un poco separado del suelo. Dobla ligeramente las rodillas
y descansa la planta de los pies en el suelo. Levánta la
pierna izquierda y apunta el talón hacia el cielo. Junta
tus manos en el talón o si no llegas, puedes usar un trozo
de tela; lleva la pierna
hacia bajo en dirección a tu cuerpo. Si tu espalda es fuerte,
la pierna derecha pude descansar en el suelo estirada. El próximo
paso es levantar las dos piernas a la vez.
-Estándo de pie cerca un escalón o una mesa baja,
pon el pie izquierdo encima de la mesa o escalón. Con la
pierna estirada acércate con tu barriga hacia la pierna
sin doblar la espalda ni forzar los hombros. Haz lo mismo con
el lado contrario.
-Cualquier otra forma de doblarte hacia delante.
Parte de
arriba de la espalda, hombros, tórax
-Junta las manos en la espalda estando de pie y estira los brazos;
dóblate hacia delante y deja los brazos moverse por enzima
de la cabeza hacia el suelo.
-Sentándote o estando de pie, pon la mano izquierda en
tu hombro izquierdo y la mano derecha en tu hombro derecho. Conectándote
a la respiración, haz círculos con los brazos.
-Sentándote en una silla, pon tu mano derecha en el asiento
de la silla. Turce ligeramente la cabeza hacia la izquierda; gira
con suavidad la cara hacia el hombro izquierdo. Ajusta la posición
hasta que sientas que es un buen estiramento. Para más
estiramento lleva tu mano izquierda alrededor de la cabeza hasta
tocar la oreja izquierda. Haz lo mismo con el lado contrario.
Para después
de la meditación sentándote
a) Simplemente dejate caer lentamente hacia delante, llevando
la cabeza en el suelo y relajando los hombros, tórax y
brazos.
b) Lleva cada mano encima del hombro opuesto; respira 10-15 veces.
c) Pon tus manos en las axilias opuestas, con los dedos gordos
delante y los otros dedos apuntado hacia atrás; respira
10-15 veces.
Otros buenos estiramentos para los que habéis
estudiado yoga: Las
posturas del perro estirándose hacia arriba y hacia abajo;
la
cobra; el
camello y
vajrasana para una relajación final.
ARRIBA
(instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Instrucciones
básicas para la meditación sentada
Siéntate cómodamente, con la cabeza,
el cuello y el tronco relativamente alineados.
Relájate a la vez que estás alerta.
Lleva tu atención directamente a las sensaciones físicas:
el contacto de tu cuerpo con el cojín, el banquito o el
suelo.
respira de una forma natural. No hay necesidad de controlar la
respiración o tratar de que esta sea de alguna manera determinada.
Puede ser de ayuda empezar por prestar atención a los sonidos
que vienen y se van. Nota la diferencia entre la experiencia directa
del simple oír y los pensamientos o imágenes que
aparecen motivados por los sonidos. Nota que no hay necesidad
de ningún esfuerzo para oír si prestas atención.
Entonces, después de algún tiempo, deja los sonidos
pasar alrededor y lleva tu atención otra vez hacia el cuerpo
y la respiración.
Directamente atent@ a las sensaciones físicas de la respiración,
ya sea en los agujeros de la nariz, en la garganta, en el tórax
o en la parte baja del abdomen.
Puedes usar palabras como “hacia dentro” y “hacia
fuera” o “arriba” y “abajo” pronunciadas
interiormente, si esto te ayuda a permanecer en contacto con la
respiración. Las palabras son solamente para acordarte
de volver a la experiencia directa de la respiración y
no como sustituto de ella.
Imagina la respiración como si fuera tu casa. Cada vez
que te das cuenta de que has estado paseando con la mente, simplemente
vuelve a casa una y otra vez.
ARRIBA
(instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Meditación
caminando
Mantener
la atención en las sensaciones físicas de las piernas
y de los pies mientras caminamos, ayuda a desarrollar continuidad
en la atención y a traer interés y apertura en “día
a día”.
Escoge un sitio
plano de unos diez metros de largo y camina hacia delante y hacia
atrás.
Para empezar, estate atento a la quietud del cuerpo de pie y dirige
tu atención a las sensaciones de los pies al tocar el suelo.
Percibe la sensación física actual en vez de cualquier
imagen que tengas de ella.
Cuando comiences a caminar, mantén los ojos abiertos y fijos
en el suelo que hay delante de ti en vez de en los pies mismos.
Simplemente experimenta los cambios de texturas, temperaturas, pesos,
densidades, vibraciones, etc. que tienes en la planta de los pies,
mientras caminas hacia delante y atrás a un paso normal o
despacio.
Camina como si actuases en estado de gracia, danzando a cámara
lenta, con facilidad. No tienes que estar con tensión.
Consigue un sentimiento de dejarte caer en las sensaciones en vez
de estar en tu cabeza observando desde arriba (por esto es mejor
no mirar a tus pies.)
Usa notas mentales si éstas te ayudan a mantener la atención
firme. Por ejemplo, presión, calor, frío, picor, etc.
Hay más estímulos para los ojos y los oídos
en el caminar que en la práctica sentada, pero no te preocupes
por ello. Como al sentarte, tan pronto como te des cuenta de que
tu mente se ha dispersado, simplemente vuelve tu atención
a las sensaciones.
Nota que es contraindicado marcarse metas como “estaré
con cada paso durante los próximos 45 minutos”. Ese
pensamiento es ya una separación en el simple encuentro con
las sensaciones físicas, y a la vez no es una meta verdaderamente
deseada.
Si te pierdes en comparaciones o pensamientos acerca del pasado
o del futuro, para por unos momentos y permanece estátic@,
o camina a diferente velocidad.
Gradualmente
desacelerar puede permitirnos concentrarnos en sensaciones más
sutiles.
Puede ser de ayuda el empezar la práctica a un paso normal,
usando una nota mental como “izquierda, derecha”. Después
de unos minutos, puedes disminuir el paso y ser más precis@
usando dos notas para cada pie: “levantando, posando”.
Disminuyendo más, en el futuro podemos usar tres notas en
cada pie como: “levantando, moviendo, posando”. De todas
maneras, algo que está mal entendido es que l@s meditadoras/es
mejores son l@s que caminan más lent@s. Como puedes observar,
la velocidad a la que caminas, no es una indicadora de tu estado
mental. La habilidad de la práctica significa mantener la
atención concentrada relajadamente en el objeto primario.
Algunas veces podrá ser caminando despacio y otras más
rápido. Debe de ser como dejar que las sensaciones vengan
a ti, en vez de salir a buscarlas. Cada aproximación puede
ser de ayuda en momentos diferentes. Simplemente disfruta de cada
paso, como si tuvieras todo el tiempo del mundo.
Caminar
y sentarse: prácticas sinónimas.
Much@s
meditadoras/es a menudo mal entienden que la práctica sentada
es donde realmente la meditación real ocurre. Buddha nos
dejó instrucciones para estar atent@s al cuerpo en 4 posturas
básicas: Sentad@s, de pie, caminando y tumbad@s.
La meditación caminando, de igual importancia a la sentada,
es beneficiosa para la mente y el cuerpo, ayuda al cuerpo a relajarse
y a equilibrar la energía que puede disminuir durante las
sentadas. No rehuyas de su práctica.
Los
beneficios de la meditación caminando.
La
meditación caminando puede hacerse en cualquier lugar y en
cualquier momento.
Nosotr@s caminamos mucho en el día a día, pero a menudo
estamos completamente desligados de nuestro cuerpo porque estamos
muy ocupad@s pensando acerca de a donde vamos. La meditación
caminando nos ayuda a perder las ataduras con los pensamientos habituales,
nos coloca de vuelta en nuestros cuerpos y desarrolla la habilidad
de enraizarnos en la experiencia directa en vez de permanecer perdid@s
en sueños diurnos. La experiencia directa es lo que nos lleva
a la libertad. La práctica de la meditación caminando
es un soporte fuerte para la libertad.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~METTA
(amor compasivo)
Metta (maitri en Sánscrito) puede
traducirse del Pali como suave, amistoso o amor compasivo. Cultivar
el amor compasivo es algo de crucial importancia en prácticas
espirituales como la concentración, la toma de conciencia,
la ecuanimidad y la investigación.
Tradicionalmente se recomendaba metta para poder alejar el miedo
de quienes debían caminar por selvas y dormir en cuevas.
La práctica de metta es un antídoto contra la negatividad,
ya se trate de desprecio a uno mismo, rabia, inseguridad o resistencia
al cambio. La práctica disciplinada de metta facilita el
sueño, proporcionando sueños agradables, protección
ante posibles peligros, una expresión radiante, mente serena
y una muerte consciente.
Práctica
formal
La
práctica formal de metta requiere el poder de la intención
y la habilidad de dirigir la mente hacia una dirección concreta.
Las prácticas de metta que mencionamos a continuación,
consisten en la repetición silenciosa de palabras que expresan
amor hacia nosotr@s y hacia los demás. No se trata de tener
que sentir algo especial, sino de conectar una y otra vez con el
significado de las palabras.
Una vez dichas prácticas te resulten familiares, tal vez
las palabras ya no te sean necesarias y prefieras utilizar una visualización
o simplemente la sensación de amor.
Para
comenzar podemos ponernos cómod@s; si habitualmente te sientas
en el suelo, procura sentarte en una silla, apoyarte en la pared
o estirarte.
Durante las primeras respiraciones siente cómo está
tu cuerpo, como está tu corazón y tu mente en este
momento. Para algunas personas resulta más fácil si
llevan la atención al pecho y respiran “a través
del corazón”.
Perdón
En
ocasiones pedir y ofrecer brevemente perdón puede ayudarnos
a la preparación de un espacio interior para metta. En silencio,
puedes reflexionar y repetir estas palabras u otras parecidas:
“ Si he perjudicado a algún ser, de forma intencionada
o sin intención, pido perdón. Si algún ser
me ha perjudicado, de forma intencionada o sin intención,
ofrezco mi perdón (algunas personas prefieren decir “ofrezco
paz”.) Si me he perjudicado a mí mism@, de forma intencionada
o sin intención, me perdono.
Amor
hacia un@ mism@
El
cultivo tradicional de metta comienza por un@ mism@. El Buddha dijo:
“Puedes buscar a través de todo el universo a alguien
que merezca más amor y afecto que tú mismo y no lo
encontrarás. Porque tú, tanto como cualquier otro
ser en el universo, mereces tu amor y tu afecto.”
Para
empezar la práctica de metta, mira en tu interior para encontrar
tus deseos más profundos. Tómate el tiempo que necesites
para expresar con tus propias palabras tres o cuatro de esos deseos
profundos. Algunas frases comunes son: “Desearía sentirme
seguro. Desearía no sufrir. Desearía ser feliz.”
También puedes utilizar palabras sencillas como “paz”,
“amor” o “liberación”.
Conectando
con su significado, repite estas palabras lentamente, siguiendo
si lo deseas, el ritmo de tu respiración durante al menos
5 o 10 minutos. Imagina que tienes todo el tiempo del mundo. Una
vez encuentres las palabras adecuadas, continúa con ellas
durante toda la meditación.
Observa
que en ocasiones, puede ser de ayuda el enfocar la idea de amor
compasivo exclusivamente en ti mism@ durante toda la meditación.
Sin embargo, para algunas personas resulta más sencillo ofrecerse
auto-aceptación en lugar de amor: “Me acepto completamente
a mí mism@. Acepto que soy válid@ tal como soy.”
O visualiza a alguien que te haya ayudado y con quien no sientas
ninguna tensión e imagina que esa persona te envía
a su vez amor compasivo.
Tres
maneras de expandir nuestro enfoque:
Tras
haberte aplicado metta a ti mism@, puedes continuar con uno de
los tres siguientes modelos:
1.-
Expansión en círculos.
Siente todas las formas de vida en el espacio que te rodea y te
incluye. Dirige los mismos deseos que has tenido para ti hacia esos
seres vivos: Mosquitos, palomas, árboles, seres humanos,
hormigas etc. y tú.
Visualiza y/o siente todo el espacio y los individuos en ese espacio,
como siendo todos uno a la vez.
Durante algunos minutos o más, ofrece amor compasivo a todos
los seres que están en la misma habitación, jardín
o paisaje. Por ejemplo: “Así como deseo ser liberad@,
que todos los seres de esta estancia sean liberad@s también.”
“Que todos los seres de esta habitación sean felices.”
O: “Que todos nosotr@s seamos liberad@s...”
Tras
varios minutos, expande de nuevo la sensación del momento
para incluir un área más amplia, ofreciendo amor compasivo
al ashram donde estás, tu vecindario o ese ecosistema. Entonces,
expande tu conciencia aún más para abrazar la ciudad,
el estado o provincia, el país, el planeta y todo el universo.
Si lo prefieres, en vez de visualizar divisiones políticas
como estados y naciones, puedes visualizar “fronteras”
naturales (el bosque, el río, la cadena montañosa,
las llanuras y después el continente o isla donde te encuentras.)
2.-
En cada dirección
La segunda manera de practicar metta se menciona con frecuencia
en los textos antiguos. Una vez nos hemos dado amor compasivo a
nosotr@s mism@s, podemos dirigirlo hacia todos los seres en cada
una de las direcciones: norte, sur, este, oeste, arriba y abajo.
Visualiza y/o siente a todos los seres situados al norte recibiendo
tu amistad mientras repites: “Que todos los seres del norte
sean liberados”.
Por último, permite que la intención amorosa se extienda
en todas las direcciones.
3.-
Individuos
Una tercera manera de practicar metta consiste en concentrarse en
personas concretas, empezando por ti mism@.
La segunda persona a quien enviamos metta es llamada el benefactor,
alguien que nos ha ayudado, a quien amamos y respetamos (a ser posible,
alguien que aún viva y con quien no mantengamos relaciones
sexuales). Puede ser algún maestro, amigo o incluso alguien
a quien no conocemos demasiado como el Dalai Lama.
La tercera persona que reciba nuestros mejores deseos, será
una hacia la que nos sentimos neutrales. Puede ser difícil
de encontrar ya que cuando conocemos a alguien, rápidamente
nos hacemos una opinión sobre él o ella; podemos recurrir
a un conductor de autobús, alguien que hemos visto paseando
por la calle o un empleado del banco.
La cuarta persona es alguien con quien sentimos alguna tensión.
Si te resulta demasiado difícil enviar buenos deseos a esta
cuarta persona, puedes volver a una de las anteriores por un tiempo,
visualizar y/o sentir a cada persona al mismo tiempo que conectas
con el significado de las palabras que has elegido.
Creatividad
Una
vez te hayas familiarizado con las maneras que sugerimos anteriormente
de cultivar el metta, puedes ser creativ@ y encontrar tu forma particular
de hacerlo.
Quizá te sea más efectivo si vas desde lo más
sencillo a lo más difícil. Por ejemplo, si enviarte
amor a ti mism@ te resulta muy costoso, puedes saltarte el patrón
habitual y empezar por una amiga o un benefactor.
Si al enviar amor a un grupo grande observas que te distraes, entonces
vuelve por un tiempo a hacerlo con un grupo pequeño.
No obstante, metta tiene un poder curativo que puede ir más
allá de nuestras expectativas. Cada vez que lo practiques,
te recomendamos que vayas más allá de lo que te resulte
fácil y observes qué sucede.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Esfuerzo
y relajación
La
mayoría de nosotr@s sabemos cómo realizar un esfuerzo
con tensión. En nuestros retiros, todos podemos experimentar
cómo se realiza el “esfuerzo invertido”, es decir,
el esfuerzo basado en la relajación.
Al comienzo
de la práctica meditativa, e incluso más adelante,
resulta inevitable que nos peleemos con nuestros hábitos
mentales más arraigados. Pero no debemos asumir que siempre
será así.
Al principio, la conciencia se basa en el intelecto. El intelecto,
o mente consciente, no puede funcionar continuamente, por lo que
el esfuerzo resulta bastante irregular, con altibajos. Pero el esfuerzo
adecuado será a menudo el mismo esfuerzo que necesitaríamos
para sostener el pétalo de una rosa sobre la palma de la
mano: no se necesita mucha fuerza, sólo continuidad en la
intención, como un río que fluye.
Esta continuidad nos llegará de forma natural en la medida
en que accedamos al amable poder del corazón. Si deseamos
que el corazón dirija y refuerce nuestra práctica,
conviene fomentar la propia motivación y el descanso.
Motivación
propia
Intenta
recordar una ocasión en que hiciste algo sólo porque
te apetecía hacerlo, no porque pensabas que debías
hacerlo, ni porque fuera a proporcionarte dinero, prestigio o reconocimiento.
Si puedes recordarlo, recordarás también lo bien que
te sentías.
En los retiros abiertos, se dejan libres de actividades programadas
cuatro tardes y un día completo, de manera que todos tenemos
ocasión de encontrar nuestra propia motivación y disfrutarla.
No es necesario encontrar un pasatiempo excitante y nuevo con el
que “llenar” el tiempo “vacío”. Procura
encontrar qué es lo que más te gusta y céntrate
en eso, en vez de dejar que el tiempo libre pase en la indolencia
o la actividad excesiva.
Profundo
descanso
Descansar
es un arte. Intentamos relajarnos todos los días, pero en
realidad tampoco sabemos cómo hacerlo. A menudo creemos que
antes deberíamos hacer “cosas más importantes”
para poder después disfrutar de un merecido descanso. Pero,
por una razón o por otra, el momento del descanso nunca llega.
El descanso aporta a la meditación frescura, energía,
afabilidad, incluso alegría, beneficiando así enormemente
nuestro crecimiento personal.
Podemos comenzar a descubrir el descanso mediante la práctica
del arte de descansar:
1). Túmbate
durante al menos media hora todos los días sin hacer absolutamente
nada. Ni una lista de cosas que hacer, ni leer, ni escuchar música.
2).
Una vez que tu práctica meditativa esté centrada en
las sensaciones corporales u otros aspectos del “mundo interior”,
puedes tumbarte durante la misma. Para evitar dormirte, puedes mantener
un brazo en alto; si comienzas a adormecerte, despertarás
al caer el brazo. Incluso si llegaras a dormirte, el descanso reparador
sería más beneficioso que intentar mantener una postura
rígida, como si estuvieras en la oficina y por lo tanto,
fácilmente creando aversión a la práctica.
De hecho, la meditación después de despertar probablemente
será fresca y lúcida.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~VIPASSANA
(el arte de ver con claridad)
Vipasyana
en Sánscrito o Vipassana en la lengua Pali de las antiguas
escrituras Budistas, se traduce de varias maneras: visión,
ver claramente o ver desde atrás. Desde una perspectiva diferente,
podemos romper la palabra en sus componentes de raíz: Vi
significa antes o detrás. Paysa ( Passa en pali) significa
ver. Na significa camino o método.
Entonces Vipassana ofrece un método para ver por detrás
las reacciones de la mente, viendo desde más allá
y dirección a la fuente de la vida.
Puntos
clave en el arte de ver con claridad:
Calma: Esta primera atención
es para juntar la mente desperdigada en algo, así en vez
de tener cientos de direcciones y distracciones, tenemos solo unas
pocas.
Atención: Entonces
comenzamos a ser capaces de observar la experiencia básica
inexplorada de nuestro cuerpo y nuestra mente humana.
Suavidad y claridad:
La continuidad de la práctica permite esa atención
necesaria para ser más honest@s y amables. Juicio y adulación,
especialmente hacia nosotr@s mism@s, son vistos como lo que son:
puntos de vista habituales con pequeña relevancia y mucha
inercia.
Continuidad de la atención:
Gradualmente, cuando comenzamos a permitir que la meditación
tome raíces profundas en nosotr@s, nuestra previa versión
mental y de auto-conciencia de la atención se fortalece desde
los niveles más profundos de nuestro ser.
Aflojando los nudos:
Más a menudo nos encontramos en el medio de reacciones habituales,
y somos capaces de verlas con más claridad, llevarlas más
suavemente, ser menos dirigidos por ellas.
Sabiduría: A
veces, nuestros hábitos pierden la capacidad de reinar sobre
nosotros, una sorprendente y simple sabiduría tiene la oportunidad
de dejarse oír. Cuanto más escuchamos y fluimos con
esa fresca y fluida voz, más llen@s nos sentimos.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Concentración
en un punto
Volviendo la atención una y otra vez hacia un punto
relativamente no cambiante, agudizamos nuestra habilidad para aprender
de la vida. Una vez que podemos llevar nuestra mente en un punto de
concentración y permanecer allí durante un par de minutos,
entonces estamos mucho más preparad@s para seguir con el camino
interior.
Si nos concentramos en un objeto visual, la práctica consiste
en ver a la vez que nos damos cuenta de que estamos viendo. Notar
que poco esfuerzo es necesario para que “el ver” suceda.
-
Escoge un objeto que te guste: una fotografía de alguien
a quien amas, una piedra o hoja bonita, una joya etc. mejor que
no sea grande. Estate con el mismo objeto en cada sentada.
- Pon el objeto a una distancia en la que no tengas que forzar o
mover el cuello para verlo, al menos a uno o dos metros.
- Relájate cuando notes que aparece alguna tensión
en el cuerpo o en la mente.
- Parpadea si aparecen algunos efectos visuales como ver colores
o perder el enfoque, esos normalmente son a causa de tener los ojos
demasiado fijados, aunque también pueden estar conectados
con procesos interiores e inconscientes. Simplemente deja que se
manifiesten sin buscarlos ni esquivarlos ya que desaparecerán
por ellos mismos.
- A veces te puede ser de ayuda concentrarte en una parte del objeto
y por el contrario, a veces en todo el objeto.
- Quizás notas que el poder para llevar de nuevo la atención
al objeto desaparece después de diez o veinte minutos, en
este caso tomate un descanso mental a la vez que sigues con el cuerpo
en quietud. Pasados unos minutos, comienza de nuevo la práctica
volviendo la atención al simple hecho de ver.
- Si de una forma continuada, imágenes de traumas pasados
vuelven una y otra vez, entonces por favor, habla con algun/a facilitador/a
o cambia tu práctica.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Sensaciones
corporales
Estando con las sensaciones de la respiración, empezarás
a notar las reacciones mentales hacia las sensaciones del cuerpo,
tanto si son placenteras como si no lo son. Cuando hay sensaciones
placenteras, quizás empiezas a desarrollar una larga fantasía
sobre como de cerca estás de una “gran experiencia”.
Cuando hay sensaciones desagradables, quizás te convences
a ti mism@ de que nunca serás capaz de meditar y de que por
lo tanto, necesitas algún otro remedio.
Tu atención será movida lejos de las sensaciones de
la respiración hacia otras sensaciones en tu cuerpo, especialmente
dolor.
Es importante aprender a mantenerte en quietud aunque experimentes
sensaciones desagradables. El hecho de sentarte quietamente contribuye
e invita a la paz de la mente. De la misma manera, es importante
no cultivar tensión ni obligarte a ti mism@ a sentarte meditando
cuando sientes un dolor inaguantable.
Sé paciente y cuidados@ contigo mism@. Ya aprenderás
cuando sentarte en quietud y cuando moverte.
- Lleva
tu atención a las sensaciones físicas presentes. ¿Que
descubres en las sensaciones cuando llevas tu atención hacia
ellas?
- Observa si puedes decir la diferencia entre el dolor como sensación
en tu cuerpo y la reacción al dolor que aparece en tu mente.
- Puede serte de ayuda etiquetar la sensación. Palabras como
“quemando”, “cosquilleando”, “cortando”
o “torciendo”, describen la sensación con más
claridad que la palabra general “dolor”.
- Si el dolor se vuelve más intenso, intenta relajarte más
en la expiración y respirar “a través del dolor”.
También puedes probar llevando la atención a tu cuerpo,
paseando con los “ojos interiores” desde tu cabeza hasta
tus pies.
- Siéntete libre de cambiar tu posición si el dolor
se vuelve insoportable.
- Quizás algunas veces experimentas dolor no como algo sólido
sino más bien como algo cambiante, como sensaciones fluyendo.
- Tan pronto como las sensaciones del cuerpo no absorban toda tu
atención, vuelve a las sensaciones de la respiración.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~VEDANA
(sensaciones)
Vedana,
en lengua Pali, es la cualidad agradable, desagradable o neutral
que experimentamos con lo que vemos, oímos, tocamos, olemos,
saboreamos o pensamos.
Nuestra práctica es estar atent@s a las sensaciones agradables
sin estar desesperadamente tratando de mantenerlas cuando se van.
Nuestra práctica también es la de estar atent@s a
las sensaciones desagradables sin forzarnos a liberarnos de ellas
cuando vienen.
También podemos aprender a estar atent@s a nuestras sensaciones
neutrales sin estar aburridos o cansados.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Pensamientos
La
sentencia “ser conscientes de los pensamientos” puede
ser intimidante porque los pensamientos son sutiles y resbalosos.
No podemos tocar los pensamientos. Pero muchas veces, pensamientos
no conscientes nos hacen reaccionar de una forma mecánica
y nos apartan de la experiencia única del momento presente.
Despertar a la conciencia de los pensamientos, nos abre al conocimiento
de la diferencia entre pensamientos automáticos y sabiduría
genuina, entre pensamientos repetitivos y pensamientos necesarios.
Muchas veces hemos sido conscientes de los pensamientos: por ejemplo
cuando nos descubrimos soñando despiertos, o cuando nos damos
cuenta de que nuestro punto de vista difiere del de otra persona.
¿Qué les pasa a los pensamientos cuando les prestamos
atención? Muchas veces simplemente desaparecen. A veces nos
preguntamos si realmente estamos siendo conscientes de los pensamientos
o si simplemente estamos pensando sobre ellos. A veces, mientras
planeamos un viaje o recordamos una discusión, nos damos
cuenta de que estamos viendo imagines o escuchando lenguas en nuestras
mentes y de que esta “película” continua.
Nuestra
práctica es:
-Ser conscientes de los pensamientos sin perdernos en su contenido.
Simplemente notamos que los pensamientos llegan y están en
nuestras mentes. Son muchas las veces que nos perdemos en pensamientos
sobre el pasado o el futuro. Poner nombres a estos pensamientos,
llamándolos “recuerdo” o “planificación”,
nos puede ayudar a volver al momento presente. -Aprender cómo
los pensamientos están conectados a los sentimientos, sensaciones
del cuerpo y emociones. -Investigar: ¿Estamos controlando
los pensamientos? ¿Los pensamientos aparecen y desaparecen
tanto si nos gustan como si no?
Los pensamientos no son enemigos que tenemos que matar. De hecho,
intentar matar los pensamientos simplemente acelera su aparición.
Por lo contrario, podemos abrirnos a este juego que se mueve entre
el control y el caos aceptable, entre disciplinada conciencia y
pensamientos rebeldes.
Este espacioso ser conscientes, gradualmente nos libera de limitados
puntos de vista y hábitos miserables. Nos aleja del sufrimiento
creado por pensamientos compulsivos y empezamos a cultivar aquellos
que nacen de lo desconocido y nos dirigen a la felicidad.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Estados
mentales y emociones
Como
cristales coloreados que pueden afectar nuestra visión, los
estados mentales o emociones, pueden afectar nuestra experiencia.
El mundo semeja muy diferente cuando estamos enfadados o cuando
estamos tranquilos. Los estados mentales pueden ser saludables,
como la generosidad y la amabilidad o insanos, como el miedo o la
crueldad. Todos los estados mentales insanos pueden engancharnos
de vuelta en la codicia, el odio y el engaño, que son las
raíces del sufrimiento.
Los estados mentales son como nubes pasando por el “cielo”
de nuestras mentes. Algunas parecen negras y tormentosas, otras
son luminosas y suaves. Todas son visitantes de nuestra atención.
No las invitamos. Ellas vienen y van por sí mismas. Sean
los estados mentales placenteros o no placenteros, nuestra práctica
es la misma: estar atent@s a ellos como cambios, como experiencias
de paso no sólidas ya que no es posible agarrarlas.
Nuestra
tarea en meditación es no “identificarnos” con
los estados de la mente o con ninguna otra cosa que sea cambiante.
Esto significa no llamar a los estados mentales “yo”
o ”mío”, no “adueñándonos”
de ellos.
Nota también como las sensaciones del cuerpo, las emociones
y los estados mentales inter-actúan en tu experiencia.
Practicando de esta manera, debilitamos las fuerzas de la codicia,
el odio, la ilusión y experimentamos una paz natural, independiente
de lo que viene o va.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Intención
Una
intención es una señal o necesidad en la mente para
crear pensamiento, hablar o hacer una acción. Libertad no
significa actuar dependiendo de cada impulso que llega en nuestras
mentes. El reconocimiento de intenciones o necesidades destructivas
antes actuar, ofrece tiempo y espacio para la llegada de la sabiduría;
quizás no necesitamos tomar este tercero café, cigarrillo,
hacer menos o decirle a tal persona lo que pensamos. A través
de prestar atención a las intenciones, podemos aprender a
actuar por encima de algunas de ellas y dejar ir otras.
- Empieza a notar la intención de mover tu cuerpo. Si has
estado sentado largo rato antes de moverte, quizás puedes
notar la urgencia/necesidad de levantarte, rascarte o moverte. Durando
la meditación sentad@ o caminando, date cuenta de la intención
o urgencia de distraerte, ya sea queriéndote mover o mirar
alrededor. Mas pronto o más tarde, las intenciones desaparecerán
si no actúas dependiendo de ellas.
- Date cuenta y experimenta con lo que les pasa a las intenciones
cuando eres conciente de ellas. Leer ciertas intenciones nos libera
de pensamientos y acciones dolorosas. El dejar que las intenciones
vengan y se vayan por ellas mismas, puede ser una poderosa expresión
de libertad.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Conciencia
En
Inglés o en Español, a menudo no tenemos palabras
precisas para los aspectos más sutiles de la experiencia
humana. Por esto la palabra conciencia se utiliza parta traducir
diferentes palabras en Sánscrito. En Budismo, conciencia
o chitta (también traducido cómo alma individual)
hace referencia a las lentes básicas a través de las
cuales conocemos o experienciamos todas las cosas. Cuando intentamos
brindar atención a la conciencia, no encontramos algo concreto
a lo que referirnos. La conciencia no tiene locación, forma,
sabor ni color y a la vez revela todas las cosas. No podemos experienciar
conciencia como un objeto de la misma manera que conocemos los objetos
o las sensaciones físicas, sonidos y pensamientos. Podemos
hacer preguntas y estar dispuestos a dejar estas preguntas sin respuesta
durante años: ¿Que es lo que me hace capaz de oír
este sonido? ¿Quién está experimentando picor
o recordando felicidad? Si queremos experienciar conciencia directamente,
tenemos que dejar de poner el énfasis en los objetos y poner
atención al simple hecho de que éstos son conocidos.
Cuando la mente no está distraída, la conciencia aparece
clara y sin obstáculos. La mente no distraída conoce
las cosas directamente y de inmediato. Los pensamientos sobre los
objetos difieren del conocimiento directo de ellos. Algunas personas
aprenden a ser conscientes de chitta. Puede ser liberador ver claramente
la profunda programación del ego a través de las lentes
de chitta, y saber que necesitamos no estar dominados por este condicionamiento.
De la misma forma, podemos brindar atención al sentido de
“yo”, o al sabernos testimonios de nuestra propia experiencia.
A la vez, puede ser de ayuda mirar hacia dentro e investigar aun
más allá: ¿Que es lo que le da vida a este
potencial de conocer? ¿De donde recibe la energía
esta conciencia individual? Nosotros decimos “ yo veo”
o “yo pienso”. Pero de hecho, ¿qué o quién
está en realidad haciendo el ver y el pensar? Las enseñanzas
de Buddha se basan en no engancharse a nada, sin importar como de
refinadas o sutiles las cosas son. Pero, ¿qué es lo
que pasa si no nos enganchamos ni a los objetos ni al conocimiento
de ellos? ¿Qué es lo que nace cuando no hay enganchamiento
de ningún tipo y hacia nada? Esta experiencia de paz es a
lo que Buddha llama: “la paz asegurada del corazón”.
Es importante saber que muchos maestros espirituales utilizan la
palabra conciencia (Conciencia) para referirse a este fundamento
de paz mas allá de chitta. Esta experiencia está abierta
a cada uno de nosotros, en cualquier momento. Por esto cada momento
es digno de nuestra atención.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Atención
fluida
Hasta
ahora hemos venido haciendo un esfuerzo deliberado para volver a
la respiración una y otra vez en nuestra práctica
sentad@s. Este gran esfuerzo es necesario para sobrepasar nuestro
hábito de ser fácilmente distraídos y perdidos
en nuestros pensamientos. De todas las maneras, si hemos sido capaces
de permanecer calmados y fijos en la respiración, podemos
ver qué pasa si dejamos de esforzarnos en dirigir nuestra
atención hacia alguna cosa concreta. En vez de elegir volver
a la respiración, podemos dejar a nuestra atención
“libre”. Podemos ir y venir mientras simplemente estamos
atent@s a lo dominante en nuestra experiencia. Nuestra atención
podrá recaer en la respiración o podrá ir de
una cosa a otra; primero a la respiración, luego al sonido,
otra sensación, un pensamiento, de vuelta a la respiración
y así sucesivamente. Tanto como permanezcamos sin distraernos,
podremos estar vívidamente atentos a cada una de esas experiencias
cambiantes. Podremos entonces tener la sensación de que ellas
están ocurriendo por sí mismas. Esta es una poderosa
visión clara que nos puede liberar de nuestro hábito
de tratar de controlar las cosas. Nos puede ayudar a soltar el miedo
y la inseguridad que nos hace sentir separados de la vida y permitirnos
así experimentar una profunda conexión con todas las
cosas. Podemos pasar a ver la vida como una mágica secuencia
de experiencias. Si tu encuentras que te distraes o te pierdes durante
el ejercicio, simplemente vuelve a estar concentrad@ y alerta para
volver de nuevo a la respiración y a las sensaciones del
cuerpo.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Los
cinco obstáculos para la calma y la visión clara
Los
5 obstáculos son estados mentales que a menudo aparecen antes
de un momento de claridad. Es bueno para nosotr@s aprender a reconocer
y trabajar con ellos de manera habilidosa.
Deseo:
- Reconocido como “querer” o “esperar”
en tu mente. Es un sentimiento de que “algo está perdiéndose”.
- Nota que el deseo disipa el sentido de que lo que nosotros estamos
experimentando y nos lleva a pensar que este momento no es suficientemente
bueno o que algo más debe ocurrir.
- Estate atent@ al sentimiento de contracción en el cuerpo
y la mente cuando tu estás bajo la presión de esa
fuerza. Percibe cualquier sensación de “prisa”
para hacer la siguiente cosa.
- También nota la sensación de alivio cuando no hay
un “desear”.
Antipatía
o aversión:
Ejemplos de aversión son: rabia, juicio, irritación
o aburrimiento.
- Comprende que todas las diferentes clases de aversión son
simples respuestas a una sensación desagradable.
- No te juzgues por tener algún tipo de aversión;
esto solo añade más antipatía a la que ya existe.
- Investiga la antipatía. Ábrete a ella. Salúdala
con amor compasivo, el cual es su opuesto.
- Mira lo que hay debajo de ella. A menudo un sentimiento de herir
o de justa indignación está debajo de la rabia. Cuando
estos sentimientos ocultos son reconocidos, la rabia a menudo desaparece
por sí misma.
Pereza
y somnolencia:
Primeramente, en nuestra cultura moderna, la mayoría
de nosotr@s nos hemos acostumbrado a recibir un montón de
estímulos externos, así cuando nos sentamos a meditar,
nuestro cuerpo y mente entiende que debe ser el momento para dormir.
Simplemente lleva un tiempo el romper ese hábito.
En segundo lugar, much@s de nosotr@s trabajamos muy duro, por lo
que hemos acumulado mucho cansancio. Es mejor descansar y entonces
comenzar con las meditaciones formales con más ligereza.
En tercer lugar, la clase de dormir que viene como una anulación
de claridad y visión es difícil pero muy provechoso
sobrepasarla.
Necesitamos despertar energía. Abre tus ojos. Ponte de pie.
Toma inspiraciones más profundas. Haz más meditación
caminando. ¡Investiga! ¿Qué me hace sentir adormecid@
ahora? ¿Puedes aprender a estar presente con ello, simplemente
como si fuese una sensación del cuerpo? Pon cuidadosa atención
y usa precisas notas mentales. No dejes que la somnolencia te aparte
de estar alerta y despiert@. Salúdala con energía
y mira qué pasa con ella, mira si subsiste.
Inquietud
(remordimiento, agitación, preocupación):
Esto es lo opuesto a la somnolencia. Es demasiada energía.
Nos sentimos como si no pudiésemos contenernos, como si fuéramos
a salir de nuestra piel. ¿Podemos encontrar una forma de
mantener esta energía?
- Haz un compromiso de sentarte tan quiet@ como puedas por un período
de tiempo corto y ve que ocurre con la inquietud. ¿Aumenta
o disminuye? ¿Podemos aprender cómo librarnos de ella
como si fuese un torbellino pasando a través?
- Conecta tu atención a la respiración y mantenla
tanto como puedas, por períodos de tiempo de cada vez decididos.
- Si esas técnicas no parecen servirte, puedes probar lo
contrario: expande tu atención hacia afuera.
- Escucha los sonidos. Camina fuera. Mira si puedes hacer tu mente
tan grande como el cielo y deja la inquietud moverse a través.
Duda:
Este es a menudo el obstáculo más difícil.
Tenemos que reconocerlo cuanto antes o puede parar nuestra práctica.
Podemos dudar de las enseñanzas, de l@s profesoras/es, de
nosotr@s mism@s.
- Percibe como nos lleva hacia atrás y no deja que nos envolvamos.
Mírala como otro pensamiento pasando por la mente.
- El “antídoto” a la duda es mantener la atención
en una simple y directa experiencia como la respiración,
el cuerpo, el escuchar un sonido. En esa experiencia, la duda es
eliminada.
En
resumen, con todos los obstáculos, reconocimiento es el primer
peldaño. Entonces viene la aceptación, el interés,
y la no-identificación.
Los
obstáculos no son nuestra verdadera naturaleza. Ellos vienen
y van. Si podemos sostenernos en ellos, entonces ellos serán
transformados en puertas hacia la liberación, y nosotr@s
seremos capaces de entender la siguiente visión: “No
hay obstáculos para la meditación. Ese mismo pensamiento
es un obstáculo”.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
~Los
cinco preceptos
Estos
cinco preceptos nos pueden ayudar a vivir mejor, con más
respeto hacia nosotr@s mism@s y hacia los demás, tanto si
somos jóvenes o mayores.
Una
traducción literal de los preceptos es:
-Yo escojo el camino de aprender a no hacer daño a otros
seres vivientes.
-Yo escojo el camino de aprender a no coger lo que no me es dado.
-Yo escojo el camino de aprender a no usar erróneamente los
placeres sensuales.
-Yo escojo el camino de aprender a no hablar descuidadamente, con
negatividad o creando dolor.
-Yo escojo el camino de aprender a no actuar sin cuidado o indulgentemente
a causa del alcohol o las drogas.
En
adición a desprendernos de tendencias que causan dolor, los
preceptos también nos pueden animar a cultivar calidades
beneficiosas:
- Protección de todos los seres vivos.
- Generosidad del corazón, la mente y las acciones.
- Conciencia despierta y atenta en la vida sensual y sexual.
- Inteligente y cuidadosa manera de hablar.
- Claros y atentos estados de la mente.
ARRIBA (instrucciones facilitadas por Open Dharma en www.OpenDharma.org)
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